Confidencialmente tuya

AUTOR: José Román
PELICULA: Confidencialmente tuya
TÍTULO ORIGINAL: Vivement dimanche!
AÑO ESTRENO: 1983
DIRECTOR: François Truffaut

DESCARGAR ARCHIVO

FRANCOIS TRUFFAUT

Nacido en París en 1932 y fallecido en 1984, Francois Truffaut fue una de las figuras mayores del cine francés contemporáneo. Su nombre se vinculó con el movimiento conocido como la «nouvelle vague», que, a comienzos de la década del sesenta revolucionó el lenguaje y los mecanismos de producción del cine francés.

Su preocupación por hacer del cine una escritura personal en la cual se revelara el realizador como un autor, marchó unida a la reivindicación del cine «de género”, en el que la cuidada e intima confección de un relato no excluía una reflexión sobre la condición humana.

A través de sus filmes pudimos asomarnos a la muerte, como un juego macabro en La Novia Vestía de Negro, como un desenfreno romántico en Jules et Jim y La Mujer de la Próxima Puerta. Pero por lo general sus películas tendían a reconciliarnos con la vida. Su serie de Antoine Doinel, ese personaje que crecía y maduraba con el actor Jean-Pierre Leaud y que se parecía a Truffaut (Los 400 Golpes, Antoine y Colette, La Hora del Amor, Domicilio Conyugal, El Amor en Fuga), nos habló de amores, decepciones, búsquedas quiméricas, en un tono amable en que predominaban el humor, la ternura, la gentileza. Su postura afirmativa no era la del consuelo fácil ni del optimismo bobalicón. La odisea de Antoine era la de un romántico, condenada, por lo tanto, a sucesivos fracasos. Pero estos no excluían la sonrisa, el guiño de complicidad, la aceptación de la vida como nuestra única realidad, a pesar de sus decepciones y zancadillas. Si hubo un realizador que entregó a sus personajes todo su amor y su piedad, ese fue Truffaut. En su cine casi no había malas personas. A lo más seres ridículos o torpes, en su esfuerzo por asumir la máscara de la maldad. Antoine Doinel, como sus otros personajes, se mueve en un espacio moral entrañablemente humano. Con mano maestra, Truffaut hizo apasionantes esas pequeñas historias de amor, de desencanto, de vueltas del destino.

Y cuando dio libre juego a su espíritu romántico, produjo esas obras mayores que se llaman Jules et Jim, Disparen sobre el Pianista, La Historia de Adele H, Las Dos Inglesas y el Continente, La Mujer de la Próxima Puerta.

Al aprender el lenguaje de los grandes maestros del cine (Hitchcock, Renoir, Hawks , Welles) supo

asimilar sus mejores hallazgos de puesta en escena, montaje, ritmo narrativo. Pero a su vez supo adecuarlos a sus necesidades expresivas y hacer una obra personal y autónoma.

 

CONFIDENCIALMENTE TUYA

Durante toda su carrera, con obras y palabras, Francois Truffaut manifestó el placer que le procuraba filmar, narrar una historia mediante las imágenes cinematográficas. De ahí su predilección por la «serie negra» o policial, con sus tramas cuidadosamente construidas, sus fascinantes personajes, su constante emoción y su «suspenso». Y sobre todo, por su trasfondo romántico. Sus adaptaciones de David Goodis (Disparen sobre el pianista) y William lrish (La Novia Vestía de Negro y La Sirena del Mississippi) constituyen no sólo ejercicios de un estilo impecable, sino reveladoras incursiones en la condición humana. Probablemente al realizar Confidencialmente Tuya, una adaptación de «The Long Saturday Night», de Charles Williams, lo atrajo, además de la novela, el sino trágico de su autor, quien se suicidara hace algunos años.

El relato se centra en un satisfecho burgués, un corredor de propiedades, que ve su vida alterada por la muerte violenta de su mujer y del amante de ésta. Las circunstancias lo señalan como posible culpable. Ayudado por su secretaria, trata de resolver una complicada trama que va dejando otras víctimas en su trayecto.

Como ocurre generalmente en el género, la atmósfera onírica, pesadillesca, se impone, con sus ambientes preferentemente nocturnos, sus sinuosos y ambiguos personajes y la tensión contenida en cada plano. Pero también Truffaut dota al relato de un humor leve y una mirada distanciada que nos recuerda constantemente los modelos que inspiran el filme del realizador francés: las comedias policiales norteamericanas de la década del treinta, las películas de Hitchcock.

Es así como entre el acosado patrón y su sagaz y tenaz secretaria se va trabando una relación marcada por un pudoroso erotismo, una permanente lucha de dominación en la que se invierten los roles: el autoritario patrón está ahora a merced de su secretaria. Este personaje, encarnado por Fanny Ardant, la compañera de los últimos años del realizador, resume los rasgos de esas heroínas feministas del cine clásico: independencia, impetuosidad, inteligencia, lealtad y un agresivo erotismo.

Por su parte, Vercel, el protagonista masculino encarnado por Jean-Louis Trintignant, es como esos personajes de Hitchcock que se redimen de una vida egoísta y mediocre a través del peligro, el sufrimiento, la humillación y finalmente, el amor.

Vuelve a aparecer aquí la notable capacidad narrativa de Truffaut, la precisión de su puesta en escena, la agilidad e ingenio de los diálogos y esa constante recurrencia al juego, las situaciones paradojales y el melancólico romanticismo que se encuentra aún en los criminales que aparecen en sus filmes.

Filmada en blanco y negro, iluminada como las películas del viejo Hollywood, esta obra es también un sensible homenaje al cine de antaño.

José Román

 

PALABRAS DE TRUFFAUT

»Experimentaba una gran necesidad de entrar dentro da las películas y lo conseguía acercándome más y más a la pantalla para así abstraerme del resto de la sala. Desdeñaba las, películas históricas, las de guerra y los westerns porque resultaba más difícil identificarse con ellas. Por eliminación no me quedan más que las policiales y las da amor. Al contrario de los pequeños espectadores da mi edad, no me identificaba con los protagonistas heroicos sino con los personajes desvalidos y todavía más asiduamente con todos aquellos que se encontraban en apuros o eran acusados sin razón. Es comprensible pues que me sedujera desde al principio la obra de Alfred Hitchcock, consagrada por entero al miedo, y después, la de Jean Renoir, inclinada hacia la comprensión: «Lo terrible de este mundo es que todos tienen sus razones» (La Regla del Juego , de Ranoir).

“El triunfo de la pantalla no es consecuencia necesaria del buen funcionamiento de nuestra cabeza sino de la armonía de elementos preexistentes de los cuales no somos ni conscientes: la conjunción feliz del tema elegido y de nuestra profunda forma de ser, la imprevisible coincidencia entre nuestras preocupaciones en un momento dado de la vida y las del publico en ese mismo momentos”.

(De “Las Películas de mi Vida”, de Francois Truffaut)

 

CRÍTICAS

Archivos Normandie es un archivo patrimonial digital que pone en valor la crítica cinematográfica y la programación del Cine Arte Normandie entre 1982 y 2001.


BUSCAR


CINE ARTE NORMANDIE

El Cine Arte Normandie forma parte del patrimonio cultural de Santiago al rescatar lo más valioso del cine nacional e internacional que se estrena en Chile.