El caballo del orgullo

AUTOR: José Román
PELICULA: El caballo del orgullo
TÍTULO ORIGINAL: Le cheval d'orgueil
AÑO ESTRENO: 1980
DIRECTOR: Claude Chabrol

DESCARGAR ARCHIVO

CLAUDE CHABROL

Nacido en París en 1930, Claude Chabrol se inició como crítico en las páginas de «Cahiers du Cinéma», proclamando junto a Godard, Truffaut , Rohmer y otros, la necesidad de un nuevo cine que superara el anquilosado academismo del cine francés de los años cincuenta. Junto a estos directores dio nacimiento al movimiento conocido como «nueva ola», que transtornara los fundamentos estéticos y económicos de la cinematografía francesa y que no tardaría en influir a otras cinematografías del resto del mundo.

Desde su primer filme, «El Bello Sergio» (1959), da cuenta de un universo artístico y moral que se revelará profundamente coherente con su producción posterior («Los Primos», «Doble Vida», «Que la Bestia Muera», «La Década Prodigiosa», etc.). Su registro es el de la tragedia y las ideas fundamentales contenidas en su obra se refieren a temas como la fatalidad, la culpa, la expiación, el mal y a una dimensión casi abstracta del concepto de identidad.

Su predilección por los temas policiales le ha servido de pretexto para analizar críticamente a la sociedad francesa, como se puede constatar en sus filmes más recientes: «Violette Noziere» y «Relaciones Intimas».

 

EL CABALLO DEL ORGULLO

Aunque en apariencia este filme se aparta radicalmente de los temas y preocupaciones sostenidos por Chabrol a lo largo de su carrera, no es ajeno a ese realismo que ha presidido todos sus proyectos creativos.

En El Caballo del Orgullo ese realismo chabroliano adquiere su máxima transparencia, mediante un proceso de objetivación en que el autor se hace invisible. Al adaptar la novela de Pierre-Jakes Helias, Chabrol ha optado por una concepción casi documental de la realidad que describe. En esta visión de la Baja Bretaña en la década 1908-1918 no hay intriga, ni psicología, ni siquiera una estructura dramática visible, propia de tos otros filmes del realizador. Su aproximación es la de un observador atento a los ritmos vitales de esa Bretaña rural, a los sentimientos simples y sólidos, a los ritos religiosos y paganos, a las supersticiones y temores, a los ciclos de vida y muerte que se suceden en la existencia campesina.

Al parecer, cansado ya del ejercicio de viviseccionar a la sociedad francesa, Chabrol busca en esa minoría cultural constituida por el pueblo bretón, ciertos valores perdidos ya en las culturas dominantes, ciertas formas olvidadas de las relaciones sociales. En esta búsqueda, el estilo del realizador se hace despojado, esencial, cristalino. Todo fluye en el filme como la vida campesina con su naturalidad, sus «tempos», sus pausas, su cotidianeidad inconmovible.

El punto de vista autobiográfico de la novela es apenas sugerido por el realizador a través de su personaje, el pequeño Pierre, quien se remonta en sus recuerdos al momento de los esponsales de sus padres. Pero su presencia en el filme es equivalente a la de los otros personajes y la objetividad de la narración se mantiene inalterada.

En esta construcción no existe propiamente progresión dramática y los acontecimientos se suceden conforme a una lógica regida por los cambios estacionales, las siembras y cosechas, las fiestas y ritos y el paso casi imperceptible del tiempo. La vida de estos campesinos es alterada sólo por las grandes catástrofes de resonancias telúricas: las plagas, la miseria (la “Perra del Mundo»), la guerra.

Llama la atención cómo Chabrol nos describe la pobreza campesina sin insistir en el Miserabilismo a que suelen apelar los filmes socio-antropológicos.

Destaca en cambio la dignidad de la pobreza y el orgullo con que los aldeanos asumen su condición. Esta premisa rige la observación del realizador y está realzada desde el comienzo del filme, cuando el abuelo del protagonista le dice: “Puesto que soy demasiado pobre para tener un caballo, al menos el caballo del orgullo tendrá siempre un lugar en mi establo».

En esta historia de vidas ligadas a la tierra, de alegría, dolor, supervivencia y dignidad fundamental del hombre, Chabrol se remonta al nivel de ciertos clásicos, literarios que a través de la descripción de su aldea han sabido describir el mundo.

JOSE ROMAN

 

EL CINE Y LA REALIDAD

«Los únicos temas honestos están en la imagen de la realidad. El problema del cineasta es doble: hacer comprender su pensamiento al mayor número de personas, lo que es un problema de forma, y desmontar los mecanismos de esa realidad: huir de los sentimientos falsos, mostrar que lo propio de una sociedad alienada está en la putrefacción de sus valores fundamentales”.

CLAUDE CHABROL

 

 

CRÍTICAS

Archivos Normandie es un archivo patrimonial digital que pone en valor la crítica cinematográfica y la programación del Cine Arte Normandie entre 1982 y 2001.


BUSCAR


CINE ARTE NORMANDIE

El Cine Arte Normandie forma parte del patrimonio cultural de Santiago al rescatar lo más valioso del cine nacional e internacional que se estrena en Chile.