HUGH HUDSON
Nació en Inglaterra en 1936. Recibió una esmerada educación en Eaton, «una educación elitista», -según sus propias palabras- “que agradeció por sus valores tradicionales y deploró por su esnobismo”. Esta circunstancia se manifestará más tarde en sus películas. Su temprana vocación cinematográfica apareció cuando tenla ocho años y realizó en 8 mm. una película sobre Oliver Cronwell.
Después de hacer su servicio militar empezó a trabajar como montajista de documentales. Luego, durante veinte años dirigió documentales industriales de encargo y cortos publicitarios. En todo ese tiempo no cejó en su tentativa de realizar filmes de argumento, a través de proyectos sistemáticamente rechazados por los productores.
Cuando logró hacer Carros de Fuego, su primer largometraje, declaró: «He experimentado la alegría que se siente al ser liberado de prisión: ser liberado de la frustración de saber lo que podía hacer, mientras todo el tiempo la comunidad cinematográfica del mundo carecía de fe en mí».
El éxito de Carros de Fuego, que le valió el consagratorio «Oscar» de Hollywood en 1982, lo colocó en la primera fila de los cineastas de su país, levantando, de paso, la alicaída y despersonalizada cinematografía británica.
Su segunda película, Greytoke, la Leyenda de Tarzán, el Rey de los Simios, basado en la novela de Edgar Rice Burroughs, lo confirma como un cineasta de buen oficio, capaz de recrear con inspiración ambientes y personajes de otras épocas.
La mirada crítica que Hudson extiende sobre la sociedad británica de comienzos de siglo en Greytoke y de 1924 en Carros de Fuego no excluye una postura más bien conserva dora ante sus valores y pompas y la recreación nostálgica de una pasada grandeza. Entre los realizadores que lo influyeron en su carrera, menciona a los italianos Visconti, Antonioni y Fellini y a los norteamericanos John Ford y Orson Welles.
J.R.
CARROS DE FUEGO
Este es un filme sin compromisos y orgullosamente británico en tema y temperamento, sin concesiones debilitantes a quiméricas nociones de un estilo «internacional».
La película recoge su tema de hechos históricos y nos los narra basándose en los propios méritos de estos hechos, con confianza en su propio interés absorbente, sin deformarlos con conceptos cliché de «dramatización». Hace un buen uso de las locaciones británicas: Broadstairs es Broadstairs; Cambridge es Cambridge; Liverpool Town Hall representa muy bien la Embajada Británica en París; Bebington Sports Arena se transforma en el Estadio de Colombes durante las Olimpiadas de Parls de 1924.
Más allá de las hazañas individuales de sus protagonistas principales -los atletas Harold Abrahams y Eric Liddellestos se definen como caracteres de personal singularidad y serios conflictos con el “establishment”.
Abrahams, hijo de un imigrante judío-lituano, profundamente sensitivo a los escasamente disimulados prejuicios antisemitas existentes en el medio protestante, desafía la tradicional veneración por el «amateurismo» recurriendo a un entrenador profesional para mejorar su desempeño como corredor. Liddell, por su parte, es un escocés de devotas creencias cristianas, que considera sus dotes atléticas como un especial acuerdo y obligación entre él y Dios.
El corredor provoca un escándalo cuando, a despecho de todos los llamados del Comité Olímpico Británico, se rehusa a competir en la carrera de 100 metros en día sábado.
El guión de Colin Welland, aunque se resiente de un levemente tosco doble “flash-back” (vuelta al pasado) y un ocasional diálogo anacrónico, ofrece una fresca recreación documental de los acontecimientos y una afectuosa nostalgia por el clima moral de una época en que los ideales olímpicos estaban aún relativamente incólumes y podían inspirar los esfuerzos personales y aspiraciones, de atletas como Abrahams y Lidell. Probablemente el mayor logro del fillme es el de honrar sin una traza de paternalismo o cinismo, la intransigente devoción de Lidell a rígidos principios cristianos (él luego abandonó el atletismo para transformarse en un misionero en China y murió, en un campo de concentración japonés en 1945).
El desinhibido «britanismo» del filme, así como el evocativo uso de los himnos ingleses, Gilbert y Sullivan y «Jerusalem», inevitablemente recuerda los filmes de Lindsay Anderson, cuya presencia está, además, como actor, en la película de Hudson.
Hugh Hudson deja en su filme la impresión de ser un director sincero, serio, meticuloso, pero limitado. Su principal rasgo de inexperiencia se manifiesta en el manejo de la acción. En las carreras, escena «clímax» de la película, Hudson recurre a un trucaje «a la moda» (aunque en la actualidad resulta más bien pasado de moda), el de la «cámara lenta». Aunque podría ser perdonado como una estilística mala forma, el mecanismo pierde efectividad cuando es repetido.
(Extracto del «Times» de Londres, critica de David Robinson, 3 de abril de 1981)
Palabras de Hugh Hudson
«Carros de Fuego» me atrajo porque los personajes eran tan apasionados. Ellos no serian desviados de su camino, aunque las desventajas que tenían que enfrentar eran monumentales.
Cuando todas las influencias del estado, la Iglesia, la clase social, te conducen y te sitúan en el mundo y te dicen que tomes tal camino, es muy difícil inclinarse por otro. La mayor parte de la gente se adecúa a la manera en que las cosas están dispuestas.
La historia de la película ofrece algo que todos necesitamos ahora: inspiración.
He exorcisado muchas cosas haciendo esta película. He aprendido mucho sobre los menos privilegiados. He clarificado mi actitud hacia mi propia trayectoria y hacia como desearía educar a mi propio hijo.
Toda mi vida me he sentido culpable de provenir de la clase privilegiada y aún me siento culpable. Pero todo lo que obtenga ahora no será heredado de mi familia ni de la red de antiguos compañeros que tengo alrededor del mundo, sino que provendrá de diligencia y trabajo duro.
Soy un director instintivo. Debo capitalizar el éxito de Carros de Fuego, pero dejándome guiar por mis propios instintos».
(Declaraciones hechas a Clarke Taylor de «Los Angeles Times», September 30, 1981)
