PRESAGIO
Luis Alcoriza
Nació en Badajoz (España) en 1920. Afincado en México, tuvo importante participación en el guión de varios films de su compatriota Luis Buñuel: El gran calavera (1949), donde actuó también como intérprete: Los olvidados (1950), El bruto (1952), El (1953) El río y la muerte (1954) y El ángel exterminador (1962), entre otros. En 1960 dirigió su primera película: Los jóvenes, que sufrió numerosos cortes de la censura mexicana. Su segundo film: Tlayucan (1961) confirmó su gran personalidad: premiado en el Festival de Karlovy-Vary. constituyó un fresco sobre la vida de una aldea mexicana donde se entrecruzan varias historias en un intento de denuncia social sumamente intencionada y virulenta. Tiburoneros (1962), violenta y poética crónica de la vida y el trabajo de los pescadores de escualos, logró diversos premios en Mar del Plata y San Sebastián.
Posteriormente ha realizado varias películas, entre ellas Paraíso (1970) Mecánica nacional y Presagio totalizando unos doce títulos que comparten una inspiración inconformista y una búsqueda expresiva muy personal. consolidando de esta forma una filmografía que intenta reconocer a la sociedad mexicana actual. Aún cuando su cine es inconfundible. Alcoriza no es un rupturista absoluto y afiebrado. Por el contrario. es un artista que trabaja a partir de las convenciones consagradas por la industria del cine de México y logra neutralizarlas en un estilo personal.
PRESAGIO
No es extraño, por consiguiente, que en Presagio subsista cierto énfasis melodramático propio del cine mexicano. pero no es una pura concesión sino el punto de partida de una indagación de caracteres antropológicos que buscan mostrar y explicar la conducta de todo un pueblo que va siendo arrastrado a su propia destrucción. Temerosos de la catástrofe anunciada por una anciana. los habitantes del pueblo comienzan a asociar a la sequía males reales y ficticios que encuadran con el vaticinio alarmante -que la propia comunidad se encargará de materializar. Se desatan los instintos más primitivos. emerge el egoísmo y la venganza. se refuerza el culto al machismo y a la muerte: el terror sustituye a la razón, el pánico mueve a la deserción y el proceso de descomposición habrá de culminar con el asalto de bandadas de buitres sobre los despojos pestilentes de un pueblo abandonado por sus habitantes.
Alcoriza anima esta macabra fantasía con un rigor ejemplar Presagio alcanza considerable altura en la descripción de la conducta cotidiana de los numerosos personajes. Todo ese valioso registro es poco menos que un acta de la cultura de la pobreza. En el realizador hay excelente aptitud para sondear el mundo de los marginados. Su mirada es compasiva sin ser complaciente.
Estando muy lograda en este aspecto documental. la película no se mueve con la misma soltura en el plano alégorico al que aspira el guión concebido entre el realizador y Gabriel García Márquez. El naturalismo de Alcoriza es ajeno al “realismo mágico” del autor de Cien años de soledad. Y por mucho que el extenso relato esté cargado de sugestiones poéticas en Presagio triunfan las descarnadas evidencias de la miseria. el error y la muerte . Triunfa. en otras palabras. el universo de Alcoriza sobre el de García Márquez.
HECTOR SOTO
