LA CONTINUIDAD DE UNA RICA EXPERIENCIA
Cuando en el mes de Noviembre de 1987 nos decimos a realizar la Primera Muestra de Cine Colombiano, nos asaltaba la duda sobre el resultado de ésta, debido al poco o quizás total desconocimiento sobre la cinematografía colombiana en el medio chileno. Sin embargo, pudimos constatar que había un real interés de parte de la gente por conocer algo de lo cual las agencias latinoamericanas de noticias no dan crédito y que, sin embargo hace parte de la cultura de Colombia.
Esa primera experiencia fue gratificante. Tanto el público como la crítica acogieron de una forma realmente sorprendente la muestra y, es por esta razón, que nos atrevemos a realizar esta segunda experiencia, convencidos de que ésta es una buena vía para fortalecer la promoción y divulgación de la cinematografía que se está gestando en países como Colombia, que históricamente no tenía ninguna tradición al respecto.
Esta muestra celebra un fenómeno al que Gabriel García Márquez llamó «la Plaga Maravillosa» que reúne a cineastas, artistas plásticos, teatreros, poetas, músicos, etc. de toma Colombiana y que están esparcidos por el mundo.
Focine a seleccionado en esta oportunidad a seis directores y siete largometrajes de las más variadas tendencias. Sus trabajos ofrecen una muestra representativa de la diversidad y magnitud de la nueva sensibilidad colombiana. Cada director, a su manera, nos señala un pedazo de esa «Terquedad Histórica», a la que también hace referencia García Márquez. Estamos convencidos que muestras de esta naturaleza son un aporte importante para el desarrollo de la industria cinematográfica de América Latina, por lo tanto, los invitamos a participar de esta nueva experiencia.
Jorge Cano
NUEVO ENCUENTRO CON EL CINE COLOMBIANO
Este nuevo encuentro con el cine colombiano permite reponer, una vez más, el tema de las relaciones latinoamericanas en el campo del cine. Puestos en evidencia los lazos culturales, temáticos y estéticos que orientan, de manera común, a los realizadores del continente, quedan pendientes los problemas respecto a la distribución y la exhibición, factores éstos esenciales en un verdadero encuentro entre artistas y públicos de los diversos países.
Sin una solución global a estos problemas, la producción latinoamericana seguirá existiendo precariamente, dada la dificultad de acceder a mercados seguros que le permitan recuperar las inversiones. Por otro lado, la dependencia cultural-audiovisual que respecto de la producción transnacional norteamericana sufrimos, dificultad los aislados esfuerzos por distribuir los filmes sudamericanos en nuestro país, fenómeno común a todo el continente.
La creación de un mercado común latinoamericano del cine, es una de las ideas que se han estado proponiendo en diversos foros, como solución a nivel macro, entendiendo que este planteamiento implica el que existan condiciones políticas y económicas que comprometen el concurso de un conjunto de países, cuestión que hoy se ve complicada por la diversidad de regímenes, así como por el dispar grado de desarrollo de las industrias cinematográficas de nuestros países. Muestras como la presente Semana de Cine Colombiano hacen un aporte importante a la toma de conciencia en este sentido.
Entretanto, las iniciativas locales de distribución y exhibición son posibles de llevar adelante, a condición de ser realizadas como parte de un proyecto que asegure continuidad en la acción y vocación por el cine latinoamericano. De esta forma, se pueden generar las bases de difusión que, combatiendo la marginalidad a que corrientemente se ve constreñido, permita la creación y ampliación de un público sensible a las obras de nuestros realizadores.
Queriendo hacer aportes coherentes de acuerdo con esta vocación, es que se han creado la Sala El Biógrafo, a iniciativa de la Sociedad Gente de Cine, y, más recientemente, la Distribuidora Los Filmes de la Arcadia. Esta última, a través de un convenio, asume la programación de El Biógrafo, con el ánimo de profundizar su actividad en pro de la difusión del cine latinoamericano.
La SEMANA DE CINE COLOMBIANO coincide felizmente, como un apropiado signo, en el preciso instante del inicio de esta complementación. El pronto estreno del filme TIEMPO DE MORIR reforzará lo antes expresado. Finalmente, saludamos el plausible aporte de los gestores de esta muestra, que EL BIOGRAFO y LOS FILMES DE LA ARCADIA presentamos con gran satisfacción.
LA MANSION DE LA ARAUCAIMA
(Relato gótico de tierra caliente basado en la obra del escritor colombiano Alvaro Mutis).
Como en la literatura gótica inglesa (Castillo de Otranto, El Monje, etc.) Angela, una joven modelo de cuñas publicitarias llega a una casa misteriosa y olvidada en medio de un país tropical, donde viven: El Dueño, heredero equívoco de la mansión; Un Fraile sin nombre; El Guardián, ex soldado de fortuna y mercenario; Un Piloto, a quien le sudan las manos y cuyo avión fue destruido por un trueno; El Sirviente, negro, haitiano cauteloso y obediente; y La Machiche, hembra madura y frutal. Todos ellos conviven en un tenso equilibrio basado en la necesidad y el erotismo. Al llegar, Angela rompe con su presencia ese equilibrio. Sus relaciones con cada uno de los moradores de la Mansión tejen una telaraña que la convertirá en víctima: la casa no tolera extraños, el poder que allí se ejerce no permite la zozobra de lo nuevo. En esa casa no se cometen pecados veniales. Este relato fue escrito por Mutis para Luis Buñuel, quien no lo pudo realizar.
CARLOS MAYOLO
Nació en Cali, Colombia, en 1945. En 1967 escribió el guión e hizo la dirección de su primer cortometraje «En Grande». Hasta el momento ha hecho la co-producción, dirección, cámara o montaje de doce cortometrajes y de seis mediometrajes. Su primer largometraje, un gótico tropical «Carne de tu carne», lo dirigió en 1983 y ha recibido 8 premios internacionales. En 1986, realiza bajo su dirección La mansión de la Araucaima».
«En esta casa no se comenten pecados veniales»
35 mm. Color 85 minutos 1986
TECNICAS DE DUELO
Una cuestión de Honor. A finales de los años cincuenta, un pueblo sin nombre en las montañas tropicales de Los Andes, ve alterada su habitual calma por el inminente duelo a muerte entre el maestro y el carnicero, hasta ayer amigos entrañables y compañeros de luchas políticas. El Alcalde aprovecha los acontecimientos y consigue la resignada colaboración de la policía: ‘… es una oportunidad única de diezmar a la oposición, Sargento. Y sin mover un dedo. Véalo de esa manera …’ es un día memorable.
SERGIO CABRERA
Nacido el 20 de Abril de 1950 en Medellín, Colombia, Sergio Cabrera estudia inicialmente Filosofía en la Universidad de Beijing y luego cinematografía en la escuela Politécnica de Londres. Ha complementado su experiencia con numerosos talleres y prácticas de cinematografía y abundante experiencia como actor de teatro, cine y TV, ha trabajado además como director de fotografía de cinco largometrajes y más de treinta cortometrajes. Como Director y productor de más de 500 cortos de Cine Publicitario. Como guionista, editor cinematográfico y Director de Televisión. TECNICAS DE DUELO es el primer largometraje de ficción de Sergio Cabrera.
EL EMBAJADOR DE LA INDIA
Jaime Florez, Colombiano de provincia, astuto y malicioso, posee un particular sentido del humor. Haciendo alarde de él decide un buen día convencer a dos ocasionales compañeros de viaje de su nacionalidad lndú, sus acompañantes no solo no dudan de sus palabras sino que concluyen, por su actitud, que debe tratarse del Embajador de la India, quien piensa presentarse de incógnito en la ciudad de Neiva.
La noticia de la llegada del Embajador pronto será un rumor a voces en toda la ciudad y las autoridades considerarán la cisita corno un reto a su hospitalidad. El equívoco, basado en un hecho de la vida real, obligará al protagonista a asumir, hasta sus últimas consecuencias, su nueva identidad.
A LA SALIDA NOS VEMOS
Las aventuras de los adolescentes de los años sesenta, estudiantes en colegios regentados por religiosos, entretejen una divertida historia en la cual el despertar sexual, el amor y la rebeldía, caracterizan a una generación que hoy recuerda su origen con ternura y amor.
CARLOS PALAU
Nació en Cali, Colombia, en 1952. Estudió en el Conservatorio de Cine Francés, en París, y allí fue asistente de Stagieri en seis películas. Ha sido director y guionista de tres cortometrajes y del largometraje documental «En India». En 1986, escribe el guión y dirige su primer largometraje argumental «A la salida nos vemos», ganadora del Premio India Catalina a la Mejor Opera Prima, en el XXVI Festival Internacional de Cine de Cartagena.
CARNE DE TU CARNE
Es el primer largometraje de Carlos Mayolo y en él nos muestra lo que él llama «mi mundo, que familia, el incesto». Aún más que el mundo del director, este filme es el rostro de un continente mágico y atormentado.
CARLOS MAYOLO
Nace en Cali, Colombia en 1945. Es uno de los directores colombianos de más experiencia pues ha dirigido decenas de cortometrajes y varios mediometrajes. Entre estos últimos el controvertido «Agarrando Pueblo» – codirigido con Luis Ospina-, el cual recibió premios en los festivales de Oberhaussen y Bilbao e inició un intenso debate sobre el cine documental colombiano y el llamado «cine de protesta».
LA BODA DEL ACORDEONISTA
El viejo Martín narra la leyenda de mohana, la diosa de las aguas. A pocas cuadras de su rancho esta historia se repite. Abel, pescador y acordeonista es seducido y raptado la misma noche del día de su boda por una extraña y hermosa mujer que no es otra que la misma mohana.
La música, los personajes y costumbres del pueblo costeño son recreados en este filme con gran honestidad y buena dosis de humor y poesía.
LUIS FERNANDO BOTTIA
Nació en Barranquilla, Colombia, en 1953. Estudió Ingeniería y Ciencias Políticas en la Universidad de Los Andes. Ha sido profesor de historia de Colombia, de sociología y de cine en la Universidad Autónoma y del Norte, en Barranquilla. En cine ha trabajado como guionista, asistente de dirección y director. Escribió y dirigió «El Guacamaya», corto argumental que recibió mención especiaI en el IX Festival l·beroamericano de Cine de Huelva, 1983, y el premio a Mejor Cortometraje en el I Festival de Cine de Bogotá en 1984. En 1986, fue guionista y director de «La boda del acordeonista», su ópera prima.
“La magia y la sensualidad del Caribe al ritmo del acordeón”
